
Me tope, en el diario página 12, con un articulo de Pablo Feinmann que se situaba en el regreso de Perón analizando la juventud peronista. El análisis lo hacía contrastando a la J.P. con los jóvenes de hoy día. Me llamó la atención durante el texto las alusiones hacia Nietzche y su texto "el nacimiento de la tragedia". Busqué dicho texto y entré en detalle sobre lo dionisíaco (el Diós Dionisio) y lo apolíneo (el Diós Apolo).
""..el hombre es, por partes iguales, como el sátiro, un animal ansioso de disfrutar su vida y de pensarla. De agregar al hecho bruto del existir, una valoración que contribuya a reforzarlo, a abrirle ilimitadas perspectivas por el razonamiento, por el goce consciente de su existencia. Este placer pánico, que halla encarnado en el sátiro, es el asombro y el terror de sentirse vivir como un ser efímero que tiene señalado su término.
¿Cómo podrá llevar a lo largo de su existencia histórica ese ensueño que le otorga un plus de vida imaginaria pero que no siempre concuerda con sus necesidades? Éste es el problema esencial de la vida del hombre, eternamente atraído por su necesidad de dar expansión ilimitada a su sensibilidad y a su mente, fuera de lo real, en un mundo de símbolos que halla indudablemente cierto, y un mundo de cosas, exigente, inflexible, conminatorio. La cultura nace de aquella ansia y de esta necesidad, habiendo hallado el griego en sus mitos y leyendas, especialmente en los sátiros y silenos, la representación de esa ambivalencia..""
"""el estado dionisíaco" que comprendemos mejor aun por la analogía de la "embriaguez", dice Nietzsche; y también: "Cada uno se siente no solamente reunido, reconciliado, fundido, sino Uno, como si se hubiera desgarrado el velo de Maia y sus pedazos revoloteasen ante la misteriosa "unidad primordial"; "cantando y bailando el hombre se siente miembro de una unidad superior; ya se ha olvidado de andar y de hablar, y está a punto de volar por los aires danzando". Las formas con que se atreve a expresar lo inefable de ese estado místico es la música y, accesoriamente, la danza; por medio de ellas siente que él forma parte de un estado ecuménico glorioso y gozoso, que el dios desconocido del estupor y la alegría lo posee, que está dentro de él. Y esa divinidad que representará infatigable, obstinadamente, con mitos diversos, está en la naturaleza como está en él: "El hombre no es ya un artista, es una obra de arte: el poder estético de la naturaleza entera, por la más alta beatitud y la más noble satisfacción de la unidad primordial, se revela aquí, bajo el estremecimiento de la embriaguez".""
Lo apolíneo representa lo racional, lo ético, el ser medido.
""Apolo es el dios que representa esa lucidez irrefutable de la mente diurna: pero la música representará para siempre una metafísica, un paraíso de belleza y deleite que hallará en la embriaguez su suprema argumentación contra los hechos y las cosas intransigentes del mundo objetivo. "Al igual que de las dos mitades de la vida —la que vivimos despiertos y la que vivimos en sueños— la primera nos parece incomparablemente la más perfecta, la más importante, la más seria, la más digna de ser vivida, y hasta diría la única que vivimos.""
basándome en estas ideas como concepto y dándole representación en el mundo de los fluidos (en base al cuerpo humano) presente otro proyecto de obra (lo subiré más adelante)
La crítica a la presentación del nuevo proyecto era que quería abarcar demasiada información.
Se me dió a elegir: O desarrollaba esta idea de la mente dual o trabajaba en el campo de lo fisiológico. Los fluidos podían servir para representar cualquiera de éstos dos caminos.
Aclaro que la belleza, es decir, lo bello en su aspecto formal, se encuentra dentro de lo apolíneo al igual que la moralidad.
ResponderEliminarLa belleza dionisíaca es la belleza mundana.